La gestión de una póliza de salud para empresas comienza con el alta del colectivo, es decir, con la incorporación de la empresa y de los asegurados que formarán parte de la póliza. En función del tamaño del grupo y de sus características, Adeslas valora la solicitud, prepara la oferta y fija las condiciones de admisión. Una vez aceptada la propuesta y firmado el contrato, se formaliza el alta del colectivo y se tramita el alta individual de los asegurados incluidos en la póliza.
En el día a día, la operativa se apoya en una gestión sencilla: la empresa comunica las altas y bajas de asegurados que se vayan produciendo durante la vigencia de la póliza, y esas modificaciones se reflejan en la cobertura y en la prima conforme a las condiciones del contrato. Con carácter general, las altas toman efecto el día primero del mes siguiente a la comunicación, mientras que las bajas se aplican al vencimiento de la anualidad en la que se solicita la salida del asegurado.
Una vez en vigor, cada asegurado recibe su tarjeta sanitaria personal, necesaria para acceder a la asistencia incluida en la póliza. Con ella puede utilizar el cuadro médico concertado, gestionar autorizaciones cuando sean necesarias y realizar distintas gestiones habituales vinculadas al seguro. Adeslas prevé además operativa por Área Privada, teléfono y atención presencial para autorizaciones y trámites habituales, lo que facilita mucho la gestión diaria tanto para la empresa como para el empleado. :contentReference[oaicite:3]{index=3} :contentReference[oaicite:4]{index=4}
En la práctica, esto significa que el funcionamiento de Adeslas Empresas está pensado para que la contratación inicial quede bien estructurada y para que después la póliza pueda mantenerse actualizada con agilidad. Así, la empresa puede incorporar nuevos empleados, gestionar movimientos del colectivo y ofrecer a su equipo un seguro médico con una operativa clara, ordenada y fácil de utilizar. :contentReference[oaicite:5]{index=5} :contentReference[oaicite:6]{index=6}








