En un seguro de salud para empresa, el pago puede asumirlo íntegramente la empresa, compartirlo con el empleado o repercutirse en parte al trabajador, según el modelo de contratación elegido. Lo más habitual es que la empresa lo ofrezca como beneficio social y asuma todo el coste o una parte importante, porque así mejora su propuesta de valor como empleador y facilita el acceso de la plantilla a asistencia sanitaria privada.

Cuando la empresa paga el seguro completo, el trabajador disfruta de la cobertura sin tener que contratar una póliza individual. En los modelos de pago compartido, la empresa negocia el seguro colectivo y el empleado aporta una parte del precio, normalmente en condiciones más ventajosas que las de un seguro privado contratado por su cuenta.

Por tanto, en un seguro médico para empresas, no hay una única fórmula de pago. Depende de la política de la empresa, del tipo de póliza y de las condiciones pactadas, aunque en la práctica suele ser la empresa quien impulsa la contratación y financia total o parcialmente el seguro como parte de la compensación al empleado.